Mi experiencia con mi primera hija

CÓMO CONOCÍ EL SIGNIFICADO DE LA LACTANCIA

Cuando quedé embarazada por primera vez desconocía la importancia de la lactancia materna. Gracias a Dios un gran amigo me recomendó que asistiera a una charla con la Dra Antonieta Hernández en el Centro de Lactancia Leche y Miel (www.lecheymiel.org). Asistimos no solo mi esposo y yo sino mi mamá y mi papá también ya que eran las personas que iban a estar más cerca de mi una vez que mi hija naciera. Nos sorprendimos y fascinamos con la información que allí nos dieron, y entendimos que simplemente la lactancia es el mejor regalo que se le puede dar a nuestros hijos.

 VIVENCIA

Cuando nació mi hija pedí que me la llevaran inmediatamente para poder amamantarla, ya que fue por cesarea. Fue increíble ver cómo mi bebé se pegó a mi pecho y lo tranquila que estaba mientras succionaba. Ese momento para mi es inolvidable. Durante la clínica y los primeros días, debido a que no practiqué la mejor posición para amamantar se me rompieron los pezones. El dolor era fuerte, respiraba hondo cuando tenía que amamantar, pero gracias a mi Dra de Leche y Miel encontré la solución: colocarme una pezonera mientras estuviese roto el pezón ya que la misma leche lo cura en cuestión de dos o tres días!! es milagroso!. Después que se me curaron los pezones todo fue maravilloso!

El tiempo para amamantar a mi hija nunca lo tomé, para mi era imposible esperar 3 horas para darle pecho a mi hija, de hecho, como darle pecho no solo es alimentarlos sino darles amor, seguridad, paz, para mi era inconcebible esperar 3 horas para brindarle tantas cosas a mi hija. Y no solo eso, sino que ella lloraba si no estaba pegada al pecho. Y es aquí donde se evidencia la importancia de que mis padres y mi esposo hayan asistido a la charla ya que me brindaban muchísimo apoyo y fuerza para continuar. A diferencia, personas que desconocen del tema me decían que seguro era que quedaba con hambre, que le diera fórmula.

 LA IMPORTANCIA DE LAS CONSULTAS

Así como las madres asisten regularmente a sus consultas con el ginecobstetra,  las primerizas sobretodo deben hacerlo con personas expertas en este tema. Y es que en lo particular me pasó que mi hija a los días de nacida bajó el peso que naturalmente disminuyen los bebés, sin embargo, no lograba aumentar. Pero gracias a que semanalmente acudía al centro de lactancia, la Dra me guió, me tranquilizó y me ayudó. La solución fue sacarme leche antes de darle pecho, brindarle a mi bebé mi leche con el tetero y luego completarle con mi pecho, así lograba comer un poquito más, ya que en mi pecho se adormecía mucho. Hice esto por una semana y fue suficiente para que a partir de allí mi hija aumentara de peso perfectamente. Es por esto que es sumamente importante tener un apoyo extra, a menos que el pediatra sea una persona que luche para mantenerle la lactancia exclusiva a nuestros hijos.

 EL CRECIMIENTO

A mi hija le logré dar sus 6 meses de lactancia exclusiva, a pesar de que empecé a trabajar cuando tenía 4 meses y medio. Mi mamá me apoyó mucho ya que a los 3 meses mi hija perdió, de la noche a la mañana, la técnica para tomar del tetero y no hubo forma que lo volviera a agarrar. Así que mientras yo no estaba mi mamá le daba de mi leche con cucharita y vasito, y con las horas que da la ley para la lactancia, lograba darle pecho al mediodía cuando iba a comer a la casa y luego en la tarde cuando llegaba del trabajo. Después de los 6 meses empezó a probar frutitas y todo lo que le indicaron que debía comer a medida que iba creciendo, claro que siempre manteniéndole la lactancia.

 VIAJE SIN PREOCUPACIONES

Gracias a que amamantaba a mi hija, nos fuimos de viaje mi esposo, mi hija y yo a Europa por un mes cuando mi hija tenía un año y tres meses. Fuimos a cuatro países, visitamos amigos, hicimos todos los tours posibles y todo gracias a que no me tenía que preocupar por buscarle alguna leche en el país que estuviésemos que pudiera tolerar. Iba con mi hija pegada al pecho caminando por la calles de cualquier ciudad. Conocimos todo lo que quisimos.

 FIN DE LA LACTANCIA

Cuando mi hija cumplió los dos años empecé a quitarle tomas. La primera fue la del mediodía, luego la de la madrugada y finalmente, y la que pensaba que era la más difícil la de la noche para que se durmiera. Empecé a hacerme la dormida para intentar que se durmiera sola y cuando vi que era posible, que sí se podía dormir sin tener que hacerlo con el pecho, empecé a quitarle esa última toma. Mi hija amamantó hasta los 2 años y 4 meses.

Estoy muy feliz de haberle podido dar ese regalo que va a ser para toda su vida.

 

 

 

 

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